Luis Miguel Serrano Mendieta

Teniente enfermero. Operaciones Especiales. Ejército de Tierra. Promoción XXXIII

Cuando comencé este camino no tenía ni idea de lo extenso, variado e interesante que podía llegar a ser el mundo de la Enfermería Militar. Desconocía por completo la vía de acceso y las competencias reales del enfermero militar; era un ámbito muy cerrado y muy lejano a mi realidad de entonces.

En ese momento tenía 29 años y bastante experiencia en cuidados críticos en el ámbito hospitalario. A nivel personal, me encontraba viviendo en Inglaterra, donde trabajaba como enfermero de UCI, tras haber pasado por varios países en los que me desarrollé profesionalmente.

En julio de 2019 regresé a España para asistir a la jura de bandera de mi hermano pequeño. Ese momento despertó de nuevo una curiosidad que siempre había tenido por el ámbito castrense. Empecé a plantearme si sería posible unir las dos cosas que más me gustaban en la vida: la enfermería y el mundo militar.

Me informé por distintas vías y llegué a una conclusión clara: quería ser Oficial Enfermero Militar, aunque supusiera mucho esfuerzo y sacrificio.

Comencé la preparación en otra academia, pero tras un año y caer en el examen por primera vez, sentí que necesitaba algo diferente: una preparación más personalizada, más específica y más humana. Así fue como llegué a Academia Zendal. Desde el primer momento me apoyaron, me explicaron todo con claridad y nos pusimos a trabajar duro para lograr el objetivo.

Mi preparación fue muy intensa. Tardé tres años en conseguir la plaza y durante todo ese tiempo no dejé de trabajar para poder mantener mi vida personal y costear la preparación.

Invertí mucho tiempo, dinero y sacrificio. Tuve que renunciar a viajes, planes, eventos sociales y muchas cosas personales para centrarme por completo en la oposición. Cada parte de mi vida giraba en torno a prepararme: estudiar, entrenar las pruebas físicas, mejorar mi inglés y practicar técnicas una y otra vez.

Durante todo ese proceso me sentí acompañado por la Academia Zendal. Especialmente por sus fundadores, que después de tantos momentos duros compartidos, pasaron a ser familia más que profesores.

Sin duda, los momentos más duros fueron los dos primeros procesos selectivos en los que no conseguí la plaza. Caer en una oposición así te obliga a recoger el orgullo, la frustración y la rabia, guardarlos y volver a empezar con más fuerza todavía.

Con el tiempo aprendí a manejar la frustración y entendí que esta oposición es una auténtica carrera de resistencia. De cada caída saqué aprendizajes que me hicieron más fuerte.

El periodo de exámenes se vive con mucha tensión. Es un proceso largo, de pruebas eliminatorias, en el que te juegas el futuro por el que llevas luchando todo el año.

Dura aproximadamente un mes y cada prueba es un duelo contigo mismo y con el resto de opositores. En el momento se vive con nervios y adrenalina, pero con el tiempo se recuerda con alegría y orgullo por haber resistido.

Aprobé la oposición en 2022. Tras el año de formación, en 2023 obtuve destino en la Fragata Victoria, con base en Rota, como Jefe de Sanidad. Fue un reto enorme adaptarme al entorno naval, tanto a nivel profesional como personal.

Durante esa etapa realicé cursos de formación específica y participé en dos grandes misiones. Aunque al principio fue duro, aprendí muchísimo y disfruté intensamente de la experiencia.

En 2024 cambié de destino a una unidad de Operaciones Especiales, donde estoy actualmente. Es una etapa muy exigente, pero también increíblemente enriquecedora. Estoy aprendiendo sobre operatividad militar a un nivel que nunca habría imaginado y cada día afronto nuevos retos con ilusión.

Si tuviera que resumir qué fue clave para llegar hasta aquí lo haría en tres palabras: motivación, sacrificio y tesón.

A quien esté empezando ahora le diría que, si este es de verdad su sueño, luche hasta el final. La recompensa supera con creces todo el esfuerzo invertido. Llega un momento en el que cada día deja de ser un sacrificio y pasa a ser un regalo.

Luis Miguel Serrano Mendieta

» No fue rápido ni fácil, pero fue real. Y mereció la pena»

En Academia Zendal no prometemos resultados rápidos. Acompañamos en procesos reales, hasta que el uniforme deja de ser un sueño.

Trayectoria real publicada con su consentimiento